miércoles, 29 de mayo de 2019

Proyéctate en el futuro para cuidar tu cerebro

Es una cualidad que sólo tenemos los seres humanos, de ahí que sea tan importante aprovecharla


Definir y perseguir nuestros propios propósitos de vida es algo que nos identifica y, a su vez, nos diferencia del resto de animales. Pues si algo nos caracteriza, a diferencia de ellos, es proyectarnos en el futuro.

Nuestro cerebro es especial, tan misterioso como maravilloso a la vez. Sobre todo, porque aún no conocemos muchas cosas —apenas le sacamos un 10% de rendimiento— que es capaz de realidad, y que nos diferencian del resto de seres que habitan en este planeta.

Una de ellas es la capacidad de proyectarnos en el futuro, que nos permite definir qué queremos ser o nos gustaría ser en tiempos venideros. De ahí que sea esencial definir un propósito vital, aunque sobre él realicemos los cambios que sean necesarios o consideremos oportunos.

Ahora, ¿por qué? Muy sencillo: porque es vital para la salud de nuestro cerebro. Una meta, un objetivo, algo por lo que luchamos, a lo que consagramos nuestros esfuerzos con tal de conseguirlo.

Y una muestra de que el cerebro se siente identificado con todo aquello que nos propongamos con tal de alcanzar una meta, es que es capaz de “perdonar” o de pasar por alto aquellos pasos intermedios que, en cualquier otra ocasión, repercutiría en su rendimiento.

¿Qué queremos decir con eso? Que si, por ejemplo, queremos proponernos alcanzar una meta y por su culpa dormimos menos o comemos peor, el cerebro nos lo “perdonará”, porque para él lo esencial es marcarse metas, mantenerse siempre activo, buscar algo en lo que focalizarse.

En consecuencia, márcate retos de futuro, que no te dé miedo el plazo que sea, y focaliza tu vida en ellos. Mientras tu cerebro se mantenga centrado en algo, gozará de mejor salud que ni no tiene nada en lo que centrarse. Y un cerebro sin nada en lo que centrarse, con el tiempo, puede convertirse en sinónimo de malas noticias para tu salud…

1 comentario:

  1. Completamente de acuerdo, todo organo que no se utiliza termina atrofiandose, esto mismo vale para el cerebro, hay que tenerle activo y alimentarle, que también hay alimento para esta maravilla que tenemos.

    ResponderEliminar

La vulnerabilidad de la felicidad

Una socióloga americana considera que la gente que se muestra más vulnerable es más auténtica y feliz ¿Te atreves a ser como eres de ve...